Dom. May 10th, 2026
Antes de pretender ser presidente de Morena en la CDMX, el diputado Paulo García debería echarle una buena leída a los Estatutos de su partido, porque en la Chilanguera de este domingo evidenció su ignorancia al respecto. FOTO: Especial
Antes de pretender ser presidente de Morena en la CDMX, el diputado Paulo García debería echarle una buena leída a los Estatutos de su partido, porque en la Chilanguera de este domingo evidenció su ignorancia al respecto. FOTO: Especial

Glorieta de Colón


Antes de pretender ser presidente de Morena en la CDMX, el diputado Paulo García debería echarle una buena leída a los Estatutos de su partido, porque en la Chilanguera de este domingo evidenció su ignorancia al respecto. Cuando le preguntaron sobre la posibilidad de un relevo en la Presidencia del partido en la CDMX –cargo al que aspira–, respondió: “Son decisiones de la dirigencia nacional, que le corresponden a nuestras dirigentas y dirigentes tomar…”. Ilustremos a Paulo: El artículo 29, fracción “d” de los Estatutos de Morena establece que el Consejo Nacional “será responsable de… elegir a los integrantes del Comité Ejecutivo Estatal, como lo establecen los Artículos 31 y 32 del presente Estatuto”. Estatutariamente no hay intervención alguna de la dirigencia nacional, salvo que Paulo crea que la grilla desde la cúpula podría hacer renunciar al actual presidente de Morena CDMX, Héctor Díaz Polanco e imponer a un sustituto, de preferencia él mismo, ¿por qué no? Hace un par de semanas, antes de que empezara la noche para Morena, con la solicitud de detención del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, estaban a punto de tumbar a Díaz Polanco. Después de eso, nos aseguran que la jefa de Gobierno, Clara Brugada le dio todo su respaldo político, y seguirá en el cargo. Sólo el Consejo Nacional podría destituirlo, lo que no se ve en ningún escenario. Ese órgano partidario lo preside el senador Francisco Chíguil, ex alcalde de Gustavo A. Madero, y muy cercano a Brugada. Por cierto, una precisión: Díaz Polanco fue electo para tres años, así que su encargo concluye en noviembre de 2027.

 

 

¿Y las disculpas de Daniela?

El jueves, llamó la atención que a la hora de un discurso muy duro del coordinador del PAN, Andrés Atayde, la única ausente de la bancada era la diputada Daniela Álvarez. Seguramente fue porque andaba apenada por el error que cometió el día previo, cuando acusó que había un tianguis al interior del Congreso, que en realidad era la actividad de un convenio de colaboración con la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas de la CDMX, avalado por su propio jefe de bancada, para ayudar a mujeres y familias víctimas indirectas de feminicidios y otros delitos graves. Les permitieron vender productos elaborados por ellas misma, a fin de allegarse algunos recursos para subsistir. Falta que la diputada ofrezca disculpas, ¿no?

Related Post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *