Mensaje Político
Alejandro Lelo de Larrea
Cuando a finales de abril Héctor Díaz Polanco vio como caía de la presidencia nacional de su partido, Luisa Alcalde, en vez de poner sus barbas a remojar, comenzó a defender su posición como presidente de Morena en la Ciudad de México. En la estrategia, sacó el as de la manga que siempre tuvo, ese de 200 millones de pesos que lo apuntaló en el cargo.
Anunciada la salida de Luisa Alcalde del partido a nivel nacional, en Morena comenzó a correr la versión de que, apenas asumiendo Ariadna Montiel, sería el turno del relevo en la capital del país.
Pero todo cambió en primer lugar por el panorama internacional adverso para Morena, con las solicitudes de detención de las autoridades de Estados Unidos del gobernador de Sinaloa y otras nueve personas. Pero también que Díaz Polanco es amigo del jefe máximo del movimiento y que por su perfil de académico e investigador aporta legitimidad y autoridad moral al partido, en una etapa en que tanto lo va a necesitar.
También ha sido hábil Díaz Polanco. Comenzó a organizar reuniones con los cuadros más importantes del partido en la capital, empezando por los diputados locales, con quienes sacó su as bajo la manga. El 29 de abril, ante 20 de los 35 legisladores de Morena, encabezados por su coordinadora Xóchitl Bravo, Héctor Díaz Polanco acusó a su antecesor de haberle dejado el partido en quiebra, con una deuda de más de 200 millones de pesos. Un mensaje muy claro de que no había recibido finanzas sanas, dejando entre ver que podría haber cosas raras.
No fue mencionado por nombre, pero el antecesor es Sebastián Ramírez, quien encabezó el partido entre 2023 y 2024, y estaba impulsando a su ex asistente y hoy diputado Paulo García para sustituir a Díaz Polanco. Después de que le mostraron el as de los 200 millones, Ramírez ya no quiso moverle para ver el juego completo de Díaz Polanco. Frenó su activismo a favor de Paulo García.
Del encuentro, Morena CDMX posteó algo anodino, pero testimonial: “En la reunión con diputadas y diputados de nuestro movimiento, reafirmamos que la coordinación y la unidad son la base para seguir avanzando en la construcción del Segundo Piso de la Cuarta Transformación. Nuestro presidente, Héctor Díaz-Polanco, convocó a cerrar filas y fortalecer el trabajo conjunto en esta nueva etapa”.
Ese discurso de cómo ha tenido que ir reconstruyendo el partido Díaz Polanco que le dejaron endeudado lo repitió el 6 de mayo ante diputados federales de la Ciudad de México. Prácticamente estuvieron todos, con excepción de quien es su coordinador, Julio César Moreno, lo que enfadó al dirigente.
El viernes 8 de mayo, Díaz Polanco convocó a los 10 alcaldes emanados de Morena para dialogar. Al encuentro acudieron cuatro, tres de ellos muy identificados en el ala de Clara Brugada, la jefa de Gobierno: Nancy Núñez, de Azcapotzalco; Fernando Mercado, de La Magdalena Contreras y Janecarlo Lozano, de Gustavo A. Madero. También estuvo ahí Evelyn Parra, de Venustiano Carranza, cuyo jefe político es Julio César Moreno y se coordinan más con el bloque de Omar García Harfuch y la presidenta Claudia Sheinbaum.
Los otros seis alcaldes enviaron a sus representantes, en muchos casos directores de Gobierno, con las debidas disculpas por su inasistencia, con el argumento de que se trató de un día laboral.
El miércoles 13 de mayo tocó el turno a los concejales. En las 16 alcaldías son 198 en total, de los cuales cuando menos un centenar son puramente de Morena. Al encuentro con Díaz Polanco, según las imágenes divulgadas por el partido, asistieron 34. Es decir, la tercera parte.
El objetivo de la reunión, reportó Morena, fue “fortalecer la organización territorial, reforzar la coordinación política y consolidar las tareas del movimiento en la ciudad… Durante el encuentro se presentaron los avances organizativos del partido, el plan de trabajo del Comité Ejecutivo Estatal y las reglas del proceso de selección de coordinadoras y coordinadores del movimiento. Asimismo, el enlace de la Secretaría Nacional de Organización del CEN en la CDMX, Gerardo Trejo expuso los avances en materia de afiliación y fortalecimiento territorial…”
A Díaz Polanco, sin querer, también le ha ayudado el diputado Paulo García, pues ha cometido errores, como participar activamente en reuniones del diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar, de Tlalpan, adversario político de aliados de Paulo García en la bancada.
Díaz Polanco fue electo en noviembre de 2024 por tres años. Hoy, parece ya afianzado a dirigir el partido en el proceso interno de selección de los virtuales candidatos que, para el caso de los alcaldes, será en septiembre, y en noviembre para diputados locales y concejales. Él prevé hacer más reuniones como las descritas, y muy probablemente muchos han de recapacitar y sí asistirán, no vaya a ser que luego tengan que pedirle que les firme el registro de su candidatura. Lo veremos.


